El mallazo es un material esencial en la construcción moderna, empleado principalmente como refuerzo en estructuras de hormigón para mejorar su resistencia y durabilidad. Este producto, formado por barras de acero soldadas en forma de rejilla, es ampliamente utilizado en cimentaciones, forjados, pavimentos y muros de contención. La correcta elaboración y suministro del mallazo es fundamental para garantizar la calidad y seguridad de las edificaciones en las que se emplea. En este artículo, se abordarán los procesos de fabricación, los estándares de calidad y las consideraciones clave en su distribución y uso en la industria de la construcción. Para cualquier necesidad que tengas de elaboración y suministro de mallazo en Cantabria puedes contar con nosotros.

 

Proceso de elaboración del mallazo en Cantabria

 

La fabricación del mallazo se lleva a cabo mediante un proceso industrial que garantiza la precisión en la disposición de las barras de acero y la solidez de las uniones entre ellas. El proceso inicia con la selección del acero, generalmente acero corrugado, que proporciona una mejor adherencia al hormigón. Posteriormente, las barras de acero se cortan y enderezan según las dimensiones requeridas, utilizando maquinaria especializada.

 

El siguiente paso es la soldadura, donde las barras longitudinales y transversales se unen en puntos específicos para formar una malla homogénea. Esta soldadura se realiza de manera automatizada mediante el uso de resistencia eléctrica, lo que asegura una fijación uniforme sin comprometer la resistencia del acero. Una vez soldado, el mallazo puede ser sometido a tratamientos adicionales como galvanización para mejorar su resistencia a la corrosión.

 

Después de la fabricación, el producto pasa por un riguroso control de calidad en el que se evalúan dimensiones, resistencia y cumplimiento de normativas nacionales e internacionales. Solo aquellos productos que cumplen con los estándares exigidos son aprobados para su distribución y uso en proyectos de construcción.

 

 

Tipos de mallazo y sus aplicaciones

 

Existen distintos tipos de mallazo según el diámetro de las barras y la separación entre ellas. Entre los más comunes se encuentran:

 

Mallazo electrosoldado estándar: Utilizado en pavimentos, cimentaciones y losas. Generalmente, presenta barras de diámetros entre 4 y 12 mm y separaciones estándar de 15×15 cm o 20×20 cm.

 

Mallazo ligero: Con menor diámetro y separación entre barras, ideal para refuerzos en soleras y pequeñas estructuras.

 

Mallazo de alta resistencia: Diseñado para estructuras que requieren mayor capacidad de carga, como puentes y edificaciones de gran envergadura.

 

Mallazo galvanizado: Revestido con una capa de zinc para incrementar su resistencia a la corrosión, utilizado en construcciones expuestas a condiciones climáticas adversas.

 

Mallazo especial o a medida: Fabricado según especificaciones particulares del proyecto, permitiendo mayor versatilidad en el diseño estructural.

 

Suministro y logística en la distribución del mallazo

 

El suministro de mallazo es un aspecto crítico en cualquier proyecto de construcción. Su distribución debe ser eficiente para garantizar la continuidad de la obra sin retrasos. El proceso comienza con la fabricación y almacenamiento en plantas industriales especializadas, donde se organizan los pedidos según las necesidades de los clientes.

 

El transporte del mallazo requiere camiones especializados debido a las dimensiones de las mallas, que pueden alcanzar varios metros de longitud. Es fundamental asegurar una correcta manipulación durante la carga y descarga para evitar deformaciones o daños en las soldaduras. En algunos casos, las empresas proveedoras ofrecen servicios de corte y prearmado en planta para facilitar la instalación en obra.

 

Además, el suministro del mallazo debe cumplir con estrictas normativas de seguridad tanto en su transporte como en su manipulación en el sitio de construcción. Los operarios encargados de su instalación deben seguir protocolos específicos para evitar accidentes y asegurar un montaje adecuado dentro de la estructura.

 

Factores a considerar en la compra de mallazo

 

A la hora de adquirir mallazo para una obra, es importante tener en cuenta diversos factores que influyen en su calidad y desempeño:

 

Normativas y certificaciones: Asegurarse de que el mallazo cumple con las regulaciones vigentes es fundamental para evitar problemas estructurales. En muchos países, existen normativas que regulan la calidad del acero, los métodos de soldadura y las tolerancias dimensionales.

 

Tipo de acero utilizado: El acero corrugado es el más recomendado para la construcción, ya que ofrece mejor adherencia al hormigón en comparación con el acero liso.

 

Dimensiones y resistencia: Elegir el mallazo adecuado según la carga que soportará la estructura es crucial para evitar fallos prematuros.

 

Tratamientos anticorrosivos: En construcciones expuestas a humedad o agentes químicos agresivos, es recomendable optar por mallazo galvanizado o con recubrimientos especiales.

 

Disponibilidad y tiempos de entrega: La planificación logística es clave para evitar retrasos en la obra. Es conveniente trabajar con proveedores confiables que garanticen entregas puntuales.

 

Ventajas del uso de mallazo en construcción

 

El empleo de mallazo en estructuras de hormigón aporta múltiples beneficios, entre los que destacan:

 

Mayor resistencia estructural: Refuerza el hormigón, incrementando su capacidad de carga y evitando fisuras por retracción.

 

Durabilidad y estabilidad: Prolonga la vida útil de las construcciones al minimizar los efectos de movimientos estructurales y asentamientos del terreno.

 

Rapidez en la instalación: Su colocación es sencilla y eficiente, reduciendo tiempos de ejecución en obra.

 

Versatilidad en diferentes aplicaciones: Puede emplearse en múltiples tipos de proyectos, desde viviendas hasta infraestructuras de gran envergadura.

 

Optimización de costos: Su uso reduce la necesidad de utilizar grandes cantidades de hormigón, lo que supone un ahorro en materiales.

 

Nuestra elaboración y suministro de mallazo en Cantabria es un proceso esencial dentro de la industria de la construcción, que requiere altos estándares de calidad y eficiencia logística. Desde su fabricación hasta su instalación en obra, cada etapa debe estar cuidadosamente controlada para garantizar la seguridad y durabilidad de las estructuras. Elegir el tipo adecuado de mallazo según las necesidades del proyecto, contar con proveedores confiables y asegurar una correcta manipulación del material son aspectos clave para lograr construcciones sólidas y resistentes a largo plazo.